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Clínica dental · España

De pagar por clics a llenar la agenda de primeras visitas.

Una clínica dental invertía cada mes más en Google Ads, pero la agenda no se llenaba al mismo ritmo. Reordenamos su captación alrededor del paciente rentable y de la primera visita, no del clic.

Caso ilustrativo · escenario realista basado en proyectos del sector, no en un cliente concreto. Las cifras son orientativas.

Trabajamos y medimos con
Google Ads Google Ads Analytics 4 Analytics 4 Tag Manager Tag Manager

El reto

Invertían unos 1.800 €/mes en Google Ads sin saber qué campañas traían pacientes de verdad. Las llamadas y el formulario no estaban medidos hasta la agenda, así que se optimizaba a ciegas: se pujaba por términos genéricos, se atraían curiosos y el coste por primera visita no paraba de subir mes a mes.

Qué hicimos

  • Reestructuramos las campañas por tratamiento rentable (implantes y ortodoncia), separando lo que deja margen de lo que solo trae ruido.
  • Medimos de verdad: llamada y formulario conectados hasta la primera visita agendada, no solo el clic.
  • Reescribimos anuncios y landing para hablarle al paciente correcto y filtrar al que nunca iba a agendar.
  • Añadimos palabras clave negativas y ajustes por horario y zona para dejar de pagar por búsquedas que no convertían.

Resultados

En los primeros seis meses de trabajo conjunto.

−41%
Coste por primera visita
×1,9
Primeras visitas al mes
+34%
Peso de tratamientos de alto valor
4,2×
Retorno estimado sobre la inversión

Cifras ilustrativas: dependen del sector, el margen y el punto de partida de cada negocio.

En captación de pacientes, el error más caro es optimizar hacia el clic. Un clic barato que nunca agenda es más caro que uno caro que llena la agenda, pero el panel de Google no lo sabe: solo ve clics y conversiones vagas. Por eso el primer trabajo no fue tocar pujas, sino conectar la medición de punta a punta (de la búsqueda a la primera visita) para poder decidir con datos de negocio.

A partir de ahí, la lógica se invierte: se deja de perseguir volumen y se persigue al paciente que encaja con los tratamientos que dejan margen. Menos curiosos, más agenda útil.

La lectura

El problema nunca fue el presupuesto, sino a qué se optimizaba. En cuanto medimos hasta la primera visita, cada decisión dejó de basarse en clics baratos y pasó a basarse en pacientes reales. Con la misma inversión, la agenda empezó a llenarse de las visitas que de verdad dejan margen.

Para seguir

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